Como pueden haber leído ya en nuestra presentación, el motivo principal de este Blog es luchar para acabar con la violencia que está afectando al fútbol día a día.
Lamentablemente, para poder hacer esto de forma efectiva, debemos hacer referencia a los hechos violentos que ocurren en reiteradas ocasiones en nuestro fútbol. No es nuestra intención hablar acerca de la violencia para satisfacer una especie de morbo existente en algunas partes de la sociedad que temina, tristemente, siendo una apología a estos hechos detestables, o publicar información de carácter sensacionalista, sino informar a los lectores y comunicarlos para que éstos no vuelvan a repetirse.
Esta especie de introducción/advertencia, se debe a que nada más ni nada menos que en el primer artículo de este blog nos referiremos a una situación violenta ocurrida en esta misma semana,
y es que el fútbol entero está siendo corrompido por algunos pocos, la minoría, afortunadamente, que manchan este deporte que tanto amamos.
Hace algunos años, los uruguayos podíamos llegar a pensar que la violencia en el fútbol estaba restringida solo a los cuadros grandes, Peñarol y Nacional, que, imitando penosos comportamientos de delincuencia de agrupaciones